Saltar al contenido
No me des la lata

Virgen extra · Picual · Ventas del Carrizal

No me
des la
lata

Aceite
Sin cuentos

Baja

Aceituna picual de Las Joyas, molino y lata. Ni más, ni menos.

Somos una familia de olivareros de las Ventas del Carrizal, en Jaén. Hacemos el aceite virgen extra que ponemos en nuestra mesa y en la de los amigos.

El proceso

Del olivo a la lata,
sin rodeos

  1. Rama de olivo con la flor a punto de abrir
    01

    El olivar

    Olivos picuales de [número] años en Las Joyas, en las Ventas del Carrizal. Los podamos, los cuidamos y los miramos más que a la tele.

  2. 02

    La cosecha

    Varear, recoger los mantos y al molino en el día. La aceituna que espera, pierde.

  3. 03

    El molino

    Extracción en frío, por debajo de 27 °C. Sin prisas y sin mezclas: el zumo de la aceituna y punto.

  4. La lata de No me des la lata
    04

    La lata

    Latas de 250 ml, numeradas y limitadas. Se llenan, se cierran y se reparten entre los de casa.

La Fortaleza de la Mota al atardecer, sobre un mar de olivos

Nuestro olivar, cerca de la Mota

Las Joyas

Lata de aceite No me des la lata delante de la Fortaleza de la Mota

De Las Joyas a la mesa de los amigos.
Sin intermediarios.

La familia

Tres generaciones
en el olivar

Antonio Gabino y Encarnación, abrazados delante del cortijo
Antonio Gabino y Encarnación, en el cortijo
Recogiendo los mantos llenos de aceituna junto al todoterreno, en el olivar
Recogiendo los mantos, diciembre de 2024
  1. 1930

    Los abuelos plantan

    Los abuelos Miguel y Epifanio plantan los primeros olivos en Las Joyas, en las Ventas del Carrizal. Por entonces, todo el aceite era para casa y para el que llamara a la puerta.

  2. 1990

    El relevo

    Antonio Gabino y Encarnación cogen las riendas. Más olivos, las mismas manos y la misma manía: la aceituna, al molino el mismo día.

  3. 2025

    No me des la lata

    Le ponemos nombre, lo metemos en lata y lo hacemos para los amigos y los conocidos. Si lo has probado, es que eres de casa.

  4. Mañana

    ¿Quién sabe?

    A lo mejor algún día lo vendemos. De momento, va de mano en mano.